La actual crisis mundial, que genera mucha angustia e inseguridad en las familias, ha obligado a los padres a dejar a sus hijos en manos de otros o en escuelas de jornada completa, ya que deben trabajar los dos . Así, la autoridad de los papás se ha visto compartida o desplazada hacia los abuelos o persona que los cuida. Los niños pasan demasiadas horas frente al TV, la Play, la P.C., etc., no dedican el tiempo suficiente al estudio y para colmo no incorporan rutinas importantes. Duermen pocas horas, se acuestan tarde y como nos sentimos responsables (culpables) por estar poco tiempo con ellos, hacemos la “vista gorda” y le permitimos conductas que en nuestro interior sabemos que están mal.
Es que el mundo ha cambiado y se modifica a pasos agigantados. Por eso estoy convencida que se está operando una transformación en la funcionalidad y operatividad de los cerebros jóvenes con el uso constante de las nuevas tecnologías.
La escuela
Cada día es más evidente la falta de interés que parecen demostrar los chicos hacia el conocimiento y la escuela.
Si bien el sistema educativo ha decaído en calidad y recursos y no se ha adecuado a los nuevos tiempos tecnológicos -debidamente- también es cierto que no podemos hacerlo responsable de todo lo que ocurre en el ámbito escolar.
La heterogeinidad de la población escolar y la gran cantidad de alumnos complica la cosas. Sabemos que un grado, para que funcione bien,no puedetener una población mayor a 20 o 25 chicos. Esto facilita al docente la observación de sus alumnos. Cuando se presenta el caso de un niño con “problemas” es más fácil su seguimiento . Es conocido por todos los que dedicamos nuestra vida a esto, que de cada 30 chicos, el 3% al 10% padece de algún tipo de trastorno que vuelve “loco/as” a sus maestras, pares y padres.
Este procentaje nace de estudios de campo realizados en escuela sy labotorios tan muy prestigiosos como el Royal Hospital o la Uniersidad de Harvard.
Por mi parte estoy realizando mi propio análisis detallado de los casos que se me presentan en un barrio de clase media baja del sur de la ciudad de Córdoba, República Argentina, y para mi desconcierto debo decir quela tasa del índice ha aumentado considerablemente.
Dicho trastorno suele apareceracompañado de comorbilidades de algún tipo cuya estadística no he completado. En los casos observados coexisten:
Problemas de lateralidad y dislexias.
Pero a no asustarse, no todo es trastorno, muchas veces es falta de límites; por eso el decálogo. ¡Léalo muy bien!,observe a su hijo, obsérvese Ud. mismo/a y luego de descartar conductas impropias por falta delbendito NO, recién entonces,CONSULTEalpediatra, neurólogo, psicopedagogo, fonoaudiólogo, pedagogo, etc.eso sí,NO PIERDA TIEMPOy sea firmeen la aplicación de las directivas que lo orienten a mejorar la vida de su hijo/a o del sujeto en cuestión.
En caso de que alguno de sus hijos presente este signo de falta atención le hago llegar algunas pautas que deberíaobservar atentamenteen él y quele servirán de alertapara unaconsulta médica
2. Su tiempo de atención es muy corto o simplemente corto 3. Se “aburre” fácilmente 4. Suele decirse de él que “vive en la luna” 5. Despliega mucha actividad pero obtiene pocos resultados 6. manifiesta mucho entusiasmo al comienzo de una tarea nueva pero rápidamente la abandona ante la mínima dificultad 7. Tiene serios problemas para completar las tareas y mucho más si debe hacerlo solo.
8. Muchas veces no presta atención a los detalles
9. Comete errores por descuido: en la escuela, las tareas, el trabajo o cualquier otra actividad. 10. Parece NO escuchar cuando se le habla directamente mirando con carita de asombro. 11. Suele tener dificultades para comprender las consignas.
12. Deja incompletas las tareas u olvida hacerlas.
13. No puede organizar su tiempo ni su trabajo. 14. Evita y rechaza toda tarea que requiera “esfuerzo mental sostenido”. 15. Pierde los útiles escolares incluso las tareas realizadas con dedicación: es muy descuidado
16. Es atropellado y se lleva por delante las cosas (parece no verlas)
17. Rompe todo lo que toca
Si su hijo/a presenta seis a diezde estos síntomas es posible que estemos en presencia de un
Trastorno por Déficit de Atencióntambién llamado AD//HD.
¿Pero qué es un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad -TDAH?- o AD//HA
Es unaperturbacióncomún en el campo de la atención, el controlde los impulsos y el control de losmovimientos. Es de base neurobiológica y neuroquímico y suele presentarse con un grado inapropiado de hiperactividade impulsividad
Link video ADHD
El trastorno por déficit de atención o hiperactividad, ATDH o ADHD, es un problema neurológico y neuroquímicoque afecta el comportamiento tanto aniñoscomo aadultos.
Algunos estudios sugieren que la causa del ADHD o ATDH es la deficiencia de determinados neurotransmisores. El cerebro está conformado por mronasillones de células nerviosas que se interconectan, denominadas neuronas. Para que una persona pueda pensar, moverse o sentir, estas neuronas deben comunicarse entre sí. Esa comunicación consiste en el envío y la recepción de mensajeros químicos denominados neurotransmisores.
Cuando la neurona libera un neurotransmisor, éste atraviesa una región de contacto denominada sinapsisy se une al receptor de otra neurona para transmitir la señal. Los síntomasde este trastorno incluyenimpulsividad, hiperactividadeincapacidad para mantener la atención.
Los neurotransmisores, como la dopamina, ayudan a regular el comportamiento. Sin la dopamina, las neuronas de la corteza frontal del cerebro, responsables de la atención, no se comunican debidadamente. Asimismo, se dispone de evidencia de que las personas con ADHD/ATDH tienen una disfunción en los receptores neuronales que reconocen la dopamina.
El conocimiento de los mecanismos y orígenes de la enfermedad son inciertos y sus estudios están incompletos por lo que sigue investigando.
Se lo relaciona a alteraciones de la función del campo prefrontal. Se cree que es un síndrome biocomportamental que tiene componente genético . Es decir que si ud. tiene o tuvo conductas similares es probable que su hijo/a lo herede.
Está relacionado con aspectos que se vinculan a la motivación y el control volitivo (voluntad)del comportamiento, que son funciones primarias del lóbulo frontal.
Esta alteración perjudica su rendimiento escolar, académico, laboral y psicosocialgenerando una gran carga de angustia que a corto o largo plazo activa el abandono de lo que está haciendo.
Generalmente, suele observarse a temprana edad: en la primaria infancia. Y cuando el niño/a entra al jardín se manifiesta de diferentes maneras, por eso es importante que padres y docentes estén atentos.
Si bien el ATDH “no se cura” por lo que se afirma que es“crónico” ,es posible una reeducación del comportamiento, con estímulos y/o refuerzos positivos, además de otros tratamientos que mejoren la calidad de vida del inviduo.
Puede intentarse con el uso de medicaciónprescripta por el neurólogo que atienda a su hijo/, dependiendo del grado de la alteración y siempre que el especialista lo considere prudente. Pero es mi deber informarle, que existe toda una corriente científica y terapeútica en contra de la medicación, por ser ésta un estimulante.
He colocado un video abajo para que lo vea con opiniones de chicos afectados, proveniente de youTube.
Allí encontrará muchos más, en español e inglés.
RECUERDE que es MUY IMPORTANTE la interacciónentre losprofesionalesintervinientes: neurólogo, psicopedagogo, padres, docentes y escuela.
Para que su angustia no aumente, tómese tiempo para pensar, planifique una estrategia, consulte a un profesional especializadoy siga sus instrucciones.
Sea paciente y trate de comprender.
Su hijo/a no es así porque quiere, no puede ser de otra manera.
Quiero contarle que yo soy y seré un individuo que padece ATDH , y si bien no ha sido fácil, aquí estoy tratando de ayudar, de pedirle que tenga esperanzas.
He podido hacer una vida normal, con los altibajos que todos los humanos padecemos, he estudiado, me he recibido y practico mi profesión.
¡Nada es imposible con la terapeútica adecuada!
Para probárselo, tiene Ud. aquí una lista de famosos que fueron diagnosticados con ADHD/TDAH ¿A que no lo sabía?
Albert Einstein
Galileo Mozart Wright Brothers Leonardo da Vinci Cher Bruce Jenner Tom Cruise Charles Schwab Henry Winkler Danny Glover Walt Disney John Lennon Greg Louganis Winston Churchill Henry Ford Stephen Hawkings Jules Verne Alexander Graham Bell Woodrow Wilson Hans Christian Anderson Nelson Rockefeller Thomas Edison Gen. George Patton Agatha Christie
John F. Kennedy
Robert Kennedy Whoopi Goldberg Rodin Thomas Thoreau David H. Murdock Dustin Hoffman Pete Rose Russell White Jason Kidd Russell Varian
Gen. Westmoreland Eddie Rickenbacker Lindsay Wagner George Bernard Shaw Beethoven Carl Lewis Jackie Stewart “Magic” Johnson Weyerhauser family Wrigley John Corcoran Sylvester Stallone
y muchos más…
Ahora que sabe que el problema se origina en la CPU de nuestro cuerpo, EL CEREBRO, sería bueno que se enterase cómo opera esta maravillosa y perfecta máquina con que nos ha dotado la madre naturaleza.No existe peor enemigo que el que no se conoce,por eso, vamos a presentarnos:
Si la noche es tan oscura que no llegas a divisar tus propias manos, puedes estar seguro de que el alba está muy cerca.
Proverbio
Muchas veces, cuando un papá o una mamá llega a la consulta por un problema de escolaridad o de atención de su niño/a, les pregunto cómo se llevan con el NOy generalmente la respuesta es la misma:
¡Nos gana por cansancio!
De ser así, sería muy bueno que leyera este decálogo
CARTA DE UN HIJO A SUS PADRES
No me des todo lo que pido. A veces solo pido para ver hasta donde puedo presionar y salirme con la mía.
No me grites. Te respeto menos cuando lo haces; y me enseñas a gritar a mi también y yo no quiero hacerlo.
No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumple las promesas buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana. Si tú me haces sentir mejor que los demás; alguien va a sufrir; y si me hacer sentir peor que los demás; seré yo quien sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decide y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mi mismo. Si tú haces todo por mi, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mi, ni me pidas que lo haga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentirme mal y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga por qué lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estás equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti, y así me enseñaras a admitir mis equivocaciones también.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con la que tratas a tus amigos. Porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.
No me digas que haga una cosa, cuando tú no la haces. Yo aprenderé de lo que tú hagas, aunque no lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío, no me digas “no tengo tiempo para bobadas o tonterías”, o “eso no tiene importancia”. Trata de comprenderme y ayudarme. ¡Contiéneme!.
Y si me quieres, ¡dímelo!. A mi me gusta oírtelo decir, aunque no lo creas necesario.
Y abrázame mucho, tu amor expresado en el abrazo es una medicina para mis heridas
Excesivamente inquietos, con mal comportamiento en clase o que no prestan atención.
¿Será cuestión de carácter, trastorno psicológico o trastorno neuroquímico?
A veces los niños no hacen caso de los mayores, a menudo muestran un comportamiento impulsivo, muchas veces se portan mal o parecen moverse demasiado ( hiperactivos). Todos sabemos que esto pasa cada día con muchos niños/as o adolescentes, que unos hijos son más revoltosos que otros y casi parece imposible pensar que no sean así. Al menos a veces.
En otras ocasiones, el problema puede responder a un trastornodenominado TDAH o ADHD : trastorno por déficit de atención e hiperactividad.Aunque se viene hablando desde hace más de treinta años de este problema (se estudia desde principios de siglo), sólo en 1994 fue incluido por la Asociación Americana de Psiquiatría dentro de los manuales de diagnóstico de enfermedades y trastornos mentales (el denominado DSM IV, por ser su cuarta edición el estándar para el análisis de los problemas mentales).
Los tres síntomas principales delTDAH o ADHD son falta de atención, hiperactividad e impulsividad, aunque la forma en que se manifiestan son variadas y no siempre se presenta la hiperactividad en todos los casos.
En algunos, lo más característico es el déficit de atención, aunque en otras es la impulsividad o la hiperactividad el factor preponderante. La combinación de los diferentes síntomas compone un cuadro complejo, y muestra de ello es que ni siquiera en los foros internacionales se acaba de definir el TDAH o ADHD como una condición específica: la propia Organización Mundial de la Salud la considera parte del llamado trastorno hipercinético (en la clasificación estadística de enfermedades CIE-10).
La forma de evaluar la existencia del trastorno también es difícil, porque en general los síntomas se consideran relevantes cuando son más intensos o más frecuentes que “lo que es normal” en niños de la misma edad y condición. Se trata por lo tanto de una evaluación a partir de las conductas observadas, y ello exige una discriminación que no siempre es posible.Se considera que es probable la presencia del TDAH cuando los síntomas aparecen tanto en casa como en la escuela, cuando se presentanantes de los siete años, y cuandono están asociados a momentos específicos o a la existencia de otros trastornos mentales.
Por ejemplo, se ha comprobado que a veces se asocian conductas de falta de atención con o sin hiperactividad en procesos relacionados con el trastorno bipolar, o simplemente con las depresiones. Algunos expertos consideran que en la base hay una dificultad en el autocontrol del niño, un déficit para inhibir las conductas prepotentes.En otros casos, se buscan más las causas en una incapacidad deresponder a los estímulosque habitualmente los niños reciben para el aprendizaje. Habría entonces undéficit de estimulación. Las dos visiones no son simplemente contrapuestas, y ello pone de manifiesto quela conductade los niños menores de siete añosno es separableen términos mentales de los emocionales o los sociales (el entorno familiar y escolar en que viven).
Existen investigaciones que buscan uncomponente hereditarioen el TDAH, y se estima que una cuarta parte de los niños que sufrieron trastornostienen padres biológicos similares. Sin embargo, dada la relativa novedad de la consideración del mismo como un trastorno específico, no es sencillo disponer de líneas familiares en las que se pueda establecer un vínculo más completo. Habitualmente, el proceso de diagnóstico se demora varios años, porque los síntomas son a menudo tomados por problemas en el aprendizaje o la socialización del niño:se suele considerar que son simplemente niños descuidados o distraídos, o que son impacientes y a veces entrometidos.
Elresultadosuele ser unmal rendimiento en la escuela: retraso en los estudios, fracasos que a veces le dejan sin amigos, o un estado depresivo causado por las continuas críticas que recibe en su entorno.Según los pediatras y psicólogos educativos no siempre es posible establecer si hay una condición como el TDAH detrás de esos problemas, que se dan, en diferentes grados, en casi todos los niños en algunas épocas de su vida. Este hecho no sólo dificulta el diagnóstico, sino que incluso ha sido objeto de debate entre expertos durante muchos años, por ver si realmente existe el TDAH o simplemente el “niño promedio”, perfecto estudiante y educado, atento y tranquilo, es simplemente un ideal que, por más que muchos padres y educadores quisieran que fuera lo habitual, se da de bruces con una realidad mucho más agitada: la misma realidad de la infancia.
Tómese, por lo tanto, el TDAH con mucha atención, pero sin exageraciones: los padres han de estar siempre atentos a las conductas de sus hijos, y establecer una buena relación con los educadores que pasan con ellos gran parte del día. Sólo así se podría ir discriminando si esa dificultad para prestar atención o escuchar, o para cumplir las órdenes de los adultos, o si encuentran que son demasiado inquietos, que siempre parecen necesitar estar haciendo algo y no paran sentados ni un sólo momento, responde realmente a un trastorno o son cosas de la edad.
Nuevos métodos en la educación
Paraayudara los niños con TDAH se considera quehay que estimular su atención y desarrollar los mecanismos adaptativosque en los demás niños permiten una conducta y un aprendizaje convencional. Lo complejo, más bien difuso, del trastorno, provoca a menudo que no se establezca su existencia pronto, sino que se produzca un proceso de varios años en los que los padres y losdemás del niño, van intentando poner remedios sin encontrar soluciones adecuadas.
En opinión de lapsicóloga educativa Sydney S. Zentall, del “College of Education” de la Universidad de Purdue,en Indiana (EEUU),“abundan más las modas y las recetas caseras que métodos basados en la investigación educativa”. Zentall acaba de publicar un libro sobre estas investigaciones, tras treinta años de trabajar con niños con TDAH. En él se centra en la necesidad de una labor coordinada entre educadores, psicólogos y padres para una mayor efectividad.
En el mundo existen fundaciones como en España:ADANA (www.f-adana.org)yen nuestro país, Argentina, la Fundación TDAH (www.tdah.org.ar) o la prestigiosa Fundación de los Lic. Rubén y Mariano Scandar www.fnc.org.ar